domingo, 1 de noviembre de 2009

OTRA MENTIRA QUE SE ARRAIGA

halloween, ¿OTRA MENTIRA?

Cuando Estados Unidos estornuda, la España ¿democrática?, borreguil y ruinosa se constipa y además se baja los pantalones.

Me avergüenza que copiemos costumbres y tradiciones que nos son ajenas a nuestro País, antes llamado España, esta absurda fiesta de halloween que se ha vuelto a inventar el Corte que no es francés y cuatro tiendas más, para que unos ciudadanos arruinados por ZP se sigan comprando o alquilando disfraces absurdos en donde esconderse, pues a cara descubierta no se atreven hacer el gamberro, lo mismo que esos supuestos cobardes que firman con anónimos los mensajes.

Hoy día halloween es día de publicidad y de ganancia para los comerciantes y grandes superficies. Es una noche en que las personas decentes se convierten en exhibicionistas insolentes. El 60% de los disfraces de halloween se venden a los adultos. El 31 de octubre, para los lectores psíquicos, los clarividentes y los visionarios autoproclamados, es uno de los momento más ocupados del año.
Una de cada cuatro personas entre los 18 y los 40 años de edad se disfraza de algo. Los que publican libros sobre temas que van desde la astrología hasta la brujería, indican un dramático aumento en las ventas. La población de Salem, en Massachussets, Estados Unidos, que se precisa ser la patria de la brujería norteamericana, celebra ahora una "fiesta de espantos" la noche de halloween, para extender su temporada turística de verano. El halloween es una tradición europea y se le atribuía a los celtas quienes poblaban la antigua Inglaterra, Irlanda y el norte de Francia; estos pueblos celebraban en el último día de octubre, el fin de año con el festival de Samhain a quien consideraban como "el señor de la muerte".

Los celtas creían que el Samhain permitía a las almas de los muertos que regresaran a sus casas en esa noche y pensaban que demonios, fantasmas y gatos negros deambulaban por todas partes.

Durante el festival de los druidas (quienes eran sacerdotes y maestros de los celtas) se ordenaba a los pobladores que encendieran una fogata en sus casas entre tanto que ellos encendían otra gigantesca en lo alto de las colinas.

Los celtas creían que esa noche la ventana que separaba el mundo de los muertos y de los vivos desaparecía y por eso el 31 de octubre las almas de los muertos regresaban a visitar las casas de la Tierra.

Como una manera de mantener a esos espíritus contentos, los celtas dejaban comidas y dulces fuera de sus casas, convirtiéndose así en una tradición donde todos los niños disfrazados van a las casas pidiendo dulces.

Con el paso de los años esta tradición y el Día de Todos los Santos se transformaron en fechas que fomentan actos satánicos, donde la comunidad realiza plegaria a los muertos, algo que se contrapone con la palabra de Dios.

Yo personalmente rechazo esta celebración que no tiene ninguna tradición en mi País, antes llamado España y tanto esta fiesta como el “seboso” Papa Noel, del que hablaremos el mes que viene, vienen importados de fuera y no lo podemos admitir como costumbre Española, cuando nosotros ya tenemos nuestra noche de brujas, noches de fuego, noche de Reyes, noche y días de Carnavales, etc etc., es decir todas las noches las tenemos “cogidas” y de toda la vida lo que se celebraba la noche del 31 de Octubre era representar a D. Juan Tenorio (que descanse en paz).
En la Iglesia Católica también existe un rechazo a halloween y entre los religiosos, se asegura que esta celebración no tiene nada que ver con nuestra cultura y con nuestros valores, y que es negativo que los niños la conmemoren porque resalta la muerte y el horror.

Feliz día de todos los Santos, incluidos estos modernos que se les pone a los niños y niñas actualmente tan horteras, por esos padres “progres” y que vosotros conocéis.

- A, por cierto - habran observado que nombro este halloween, siempre con minuscula, y es que para mi es una fiesta menor y sin jerarquia.
Un cordial saludo.

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