miércoles, 3 de febrero de 2010

HOY LOS TIEMPOS ADELANTAN, QUES ES UNA BARBARIDAD

Esto como saben lo decía D. Hilarión en una famosa zarzuela, otra cosa olvidada por nuestros mandamases y es pura cultura y sin embargo nos gastamos fortunas con las Operas, pues resultan mas “chic”, pues en estos saraos para ricos, se pueden ver a los “Pérez y los Gómez” alternando. Patético.

El otro día estaba con unos de mis nietos mas mayores, Pablo futuro sucesor de Sergio Garcia, viendo fotografías de mi álbum de fotos y al verlas en blanco y negro la mayoría, me pregunto, -“yayo ¿que edad tienes?” - y le dije Pablo déjame pensar un momento y recordé…….

Mira cariño, nací antes que la televisión, antes que las vacunas contra la polio, que las comidas congeladas, que las fotocopiadoras, que el mismísimo fax, que ahora con Internet se esta quedando ya antiguo, nací antes que se inventaran las lentes de contacto, que la píldora anticonceptiva, que la anestesia epidural.

En Valencia ha nevado, también mucho cuando era niño

No existían los radares, las tarjetas de crédito, el rayo láser, los teléfonos celulares (los famosos móviles), no se había inventado el aire acondicionado, ni los hornos microondas, las lavavajillas (que lavaban mujeres bajitas), las secadoras y las prendas se colgaban al aire libre, se usaba el molcajete o el famoso mortero, aunque yo aun lo uso, y no las licuadoras.

“Gay” era una palabra respetable en ingles que significaba, una persona contenta, alegre y positiva y no homosexual, vamos lo que de forma cariñosa llamábamos una “loca”.

De “lesbianas” nunca habíamos oído hablar, toma fuerza en 1.970. Por supuesto los muchachos no usábamos “aretes”, signo claro de feminismo (y no lo digo yo lo dicen los foros feministas).

Conocíamos perfectamente la diferencia de los sexos, pero a nadie se le ocurría cambiar el suyo, nos conformábamos con el que teníamos.
Sida, no significaba nada, La era del SIDA empezó oficialmente en Junio de 1981, claro en Estados Unidos y las primeras constataciones de estos casos fueron realizadas por el Dr. Michael Gottlieb de San Francisco.

No se hacían citas a ciegas, ni se concertaban matrimonios por computadoras, nos casábamos primero y luego vivíamos juntos y en toda familia normal había un padre y una madre de diferentes sexo, claro.

El hombre todavía no había pisado la luna, lo hizo cuando nació mi primera hija, osea tu madre, justo esa misma semana del mes de Julio y no había aviones a propulsión a chorro para viajeros.

No se hacían trasplantes de corazón ni de ninguna otra parte del cuerpo y los calcetines no se tiraban por un agujero, si no que se “zurcían” me acuerdo de un huevo de madera que usaba mi madre, lo metía dentro del calcetín y cosía el calcetín.

Nací antes de la computadora (que no es ir con mujeres de la vida) “Chips” significaba un pedazo de madera y no lo que es en la actualidad “identificación por radiofrecuencia”, “Hardware” cómputos y dispositivo para establecer la igualdad de peso: las clásicas balanzas, y que te voy a contar del “Software” no existía y ahora Software se refiere al equipamiento lógico o soporte de una computadora digital.

Ni había dobles carreras universitarias, ni estrés, ni traumas prenatales, ni las terapias de grupo, ni los psicólogos, hoy imprescindibles y tan peligrosos.

Se jugaba al futbol, al trompo, a las canicas y no al Nintendo.

Hasta hace poco años al policía y a cada hombre se le llamaba Señor y a las mujeres, Señora, y se les cedía el lado interior de la acera, se le cedía el asiento en el autobús o en el tranvía y a los sacerdotes les hablábamos de Vd.

Tener una relación, era llevarse bien con tus primos o simplemente tener una amistad.

En mis tiempos jóvenes la virginidad no producía cáncer y nuestras vidas estaban gobernadas por los 10 Mandamientos, el buen juicio y el sentido común. Nos enseñaron a diferenciar entre el bien y el mal y a ser responsables de nuestros actos.
Foto: Virgenes para el Rey de Suazilandia.

Creíamos que la comida rápida era lo que la gente comía cuando estaba apurada por el tiempo.

Hablando de maquinas, no existían los Cajeros Automáticos, ni la Tarjeta Visa, ni los radios despertadores, por no hablar del Video cassette, ni las cámaras filmadoras de video.

Si algo decía “Made In Japan” se le consideraba una porquería y no existía el “Made In Korea” ni el “Made in Taiwán”.

No había, ni se había oído “Pizza Hut” , “Mc Donald”, ni el video ni la disco.

La salsa era un condimento y no se bailaba.

No había el café instantáneo, ni los edulzantes artificiales.

En mi tiempo la “hierba” era algo que se cortaba con cortacésped y no se fumaba, la “coca” era una bebida refrescante y no se inhalaba, y la música Rock era la que hacia la mecedora de mi abuela.

Las “conejitas” eran simples animalitos y los escarabajos no eran coches Volkswagen.

Fuimos la última generación que creyó que una Sra. necesitaba un marido para tener un hijo.

El nacionalismo era mínimo, los presupuestos de los Ayuntamientos en general eran muchiiiiiiisimo menores que los actuales, los funcionarios eran mínimos y las administraciones públicas no duplicaban sus tareas.

El nacionalismo mínimo, los presupuestos de los Ayuntamientos en general eran el 0,50 % menos que los actuales, los funcionarios eran mínimos y las administraciones publicas no se duplicaban sus tareas.

Las calles del centro de Valencia eran todas de doble dirección y existía unos personajes que formaban parte del mobiliario de nuestras calles, con sus blancos cascos altos, eran los Guardias Urbanos que dirigían el trafico y que en las Navidad les regalaban en plena calle toda clase de regalos los transeúntes, hasta animales vivos y ellos durante esos entrañables días no te multaban.

Estos Guardias Urbanos, te hacían volver atrás si cruzabas por fuera de los pasos cebras, es decir habían unas normas cívicas que se aplicaban.

El Servicio Militar o Mili, la hacíamos todos los muchachos en cierta edad y aunque en muchos casos resultaba anacrónica, (Adj. Que está en desacuerdo con la época presente o que no corresponde a la época en que se sitúa) pero .para muchos muchacho de entonces nos sirvió para saber desenvolverse por si mismos y tener un poco de disciplina, en la actualidad la idea del servicio militar esta por los suelos, gracias a nuestros gobernantes y para poder constituir un ejercito de 80.000 hombres, mujeres y “medio pensionistas”, necesitamos incorporar a extranjeros, con lo que consiguen no el amor a España, si no el acceso a la nacionalidad española.

En fin Pablo, después de toda esta historia ¿que edad crees que tengo? –Pues 100 años lo menos - pues no “gamberrote”, tengo ¡¡¡ 65 años!!! Pero la vida ha corrido muy deprisa y te diría que me alegro el poder comparar los tiempos y no es “política” la respuesta que daría.

Un cordial saludo


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